Asociaciones vecinales, colectivos ecosociales, sindicatos, plataformas sociales y personas afectadas convocan una manifestación en Sevilla el sábado 14 de febrero por la mañana, bajo el lema: «SU NEGOCIO, NUESTRAS VIDAS», por el derecho a la VIVIENDA.
La movilización partirá desde Gran Plaza y finalizará ante la Consejería de Vivienda, con el objetivo de exigir políticas públicas que garanticen el acceso a la vivienda y frenen la especulación inmobiliaria.
La crisis de la vivienda ha alcanzado en Sevilla —y en el conjunto del Estado— niveles insostenibles. Cada vez más personas ven vulnerado su derecho a acceder a una vivienda digna y adecuada, tal y como reconoce el artículo 47 de la Constitución Española, mientras los precios del alquiler y la compra continúan disparándose a ritmos inasumibles para la mayoría social.
En este contexto, la vivienda ha dejado de cumplir su función social para convertirse en un activo financiero sometido a dinámicas de especulación, donde fondos de inversión, grandes entidades financieras y negocios vinculados al turismo concentran beneficios a costa de expulsar a la población de sus propios barrios. La realidad cotidiana para miles de personas pasa por compartir habitaciones, retrasar indefinidamente la emancipación o verse obligadas a regresar al hogar familiar ante la imposibilidad de asumir un alquiler completo.
Frente a este modelo, la ciudadanía vuelve a organizarse y a salir a las calles para defender un derecho básico: habitar la ciudad.
La convocatoria pretende visibilizar que el problema de la vivienda no es individual ni coyuntural, sino estructural, y que afecta de manera directa a amplias capas de la población trabajadora, jóvenes, personas mayores y familias enteras.
Calle Verdad: un ejemplo de lo que está en juego
La situación que viven 11 familias de la Calle Verdad, en el barrio obrero de Palmete, ejemplifica con claridad esta crisis. Se trata de un edificio compuesto íntegramente por Viviendas de Protección Oficial (VPO), cuya calificación se mantiene vigente hasta 2043, y que, pese a su carácter público y social, ha sido incorporado al circuito especulativo.
El inmueble fue transmitido sin que se aplicara la Ley Andaluza de Tanteo y Retracto, que obliga a comunicar este tipo de operaciones para permitir la intervención de las administraciones públicas. Tras pasar por una entidad vinculada al Banco Santander, el edificio fue adjudicado al fondo de inversión internacional Altamira por 532.000 euros, una cifra muy por debajo de su valor real.
Como consecuencia, estas familias se enfrentan a una amenaza de desahucio tras años de trámites, notificaciones, procesos judiciales y cortes de suministros básicos, en una situación de extrema vulnerabilidad e incertidumbre.
Desde los colectivos convocantes se señala que la solución justa pasaría por la compra del edificio por parte de Emvisesa, garantizando la permanencia de las familias en sus hogares, una opción que no ha sido impulsada por las administraciones competentes.
Organización y apoyo social
El Comité de Apoyo a Calle Verdad, formado por más de 25 entidades sociales de Sevilla y respaldado por colectivos de otras ciudades, subraya que esta lucha no es un caso aislado, sino un reflejo de una problemática que puede afectar a cualquier persona.
«Las VPO son un bien público que hay que proteger. Cuando las instituciones no actúan, los fondos buitre avanzan», señalan desde el comité.
Defender la vivienda es defender la vida
La manifestación del 14 de febrero se plantea como un paso más en la defensa colectiva del derecho a la vivienda frente a un modelo que prioriza el beneficio privado, la turistificación y la financiarización de los barrios.
Por una vivienda digna, Sevilla vuelve a las calles.
📅 Sábado, 14 de febrero.
📍 De Gran Plaza a la Consejería de Vivienda.