Mercado Agroecológico de San Jerónimo

  • Sábado 07 de junio de 2025 en el Parque de San Jerónimo (Huevo de Colón).

Allí estaremos a partir de las 11:00 con una gran oferta de productos ecológicos y artesanos: verduras, aceite, quesos, embutidos, cervezas artesanas, conservas, dulces y repostería, pan, sales aromatizadas ¡y mucho más!

Habrá tapeo ecológico, cervezas y otras bebidas frescas a precios populares para echar un estupendo día de parque.

Programa:

11:00 ¡COMIENZA EL ECOMERCADO! Productos para llenar tu cesta de la compra y porciones para consumir «in situ».

12:00 ECOTABERNA. Bebidas a precios populares gestionado y en beneficio del Colectivo: «Bosque Comestible en Isla de Tercia».

12:30 Taller de juegos de «AGUA».

14:30 ¡SORTEO ECOCESTA! ¡¡prueba suerte!! Podrás ganar una gran selección de productos expuestos en nuestro ecomercado.
Espacio de trueque: libros, ropa, juguetes  ¡trae o llévate lo que quieras!

Productos de la huerta, conservas, pan, repostería, miel, cosmética y fitoterapia, lácteos, embutidos, huevos y más…

¡Te esperamos!

Organizan: Red Ecoartesana de Sevilla y Ecologistas en Acción.

Jabalíes en Sevilla: un síntoma de desequilibrio ambiental

  • El 11 de abril de 2025, dos jabalíes fueron vistos paseando por el parque de Miraflores, en la zona norte de Sevilla. La aparición de estos animales en busca de alimento sorprendió a quienes transitaban por el lugar y provocó que varias personas vecinas alertaran a los servicios de emergencia tras captar el momento en vídeo. 
  • Aunque inusual, no se trata de un caso aislado: cada vez es más común observar fauna silvestre en parques urbanos y jardines. [Vídeo]

La situación recuerda a experiencias similares en otros contextos. Durante el verano pasado las familias alojadas en un camping de la costa del sur de Portugal, relataron la presencia de un jabalí que merodeaba libremente por el recinto, generando curiosidad y diversión entre los más pequeños. El entusiasmo inicial disminuyó cuando el animal comenzó a alimentarse de basuras y restos de comida, lo que obligó a las personas visitantes a extremar precauciones. No se trataba de un ejemplar salvaje, sino de un jabalí hibridado con cerdo doméstico.

Este fenómeno no es ajeno a otras regiones. En zonas cercanas a las sierras andaluzas, es habitual observar cómo algunas especies silvestres, impulsadas por su capacidad de adaptación y un notable crecimiento poblacional, se acercan a entornos urbanos. Ciudades como Londres, por ejemplo, registran desde hace años la presencia de zorros que deambulan por jardines y calles durante la noche. Igualmente, animales como erizos, ardillas o mustélidos han perdido el temor a las personas y se integran en el entorno urbano con relativa facilidad.

No obstante, la presencia del jabalí en zonas pobladas genera mayor preocupación, especialmente cuando se trata de ejemplares híbridos con escasa aversión al contacto humano. Según Ecologistas en Acción, este fenómeno no es casual, sino consecuencia de un desequilibrio ecológico vinculado a la mala gestión de esta especie cinegética. Juan Cuesta, portavoz de la organización en Andalucía, lo explica así:

“En los años 80 y 90 se multiplicaron las granjas cinegéticas destinadas a abastecer cotos de caza mayor. En muchos de estos centros se cruzaron jabalíes con cerdos domésticos para aumentar la productividad. Estos híbridos, más prolíficos, eran cazados o bien escapaban, iniciando procesos de expansión que hoy constituyen una auténtica plaga”.

Los animales, al haber perdido el miedo al ser humano, se desplazan sin dificultad hacia zonas agrícolas e incluso periurbanas, provocando daños en cultivos y asustando a la población menos familiarizada con ellos. Frente a esta situación, Ecologistas en Acción propone una estrategia de control poblacional que va más allá del incremento de licencias de caza.

La organización apuesta por campañas de educación ambiental, alertando sobre los riesgos de alimentar a animales silvestres y fomentando una gestión adecuada de residuos urbanos. En palabras de Cuesta:

“La caza, lejos de ser la solución, ha sido parte del problema. La actual gestión cinegética beneficia a quienes contribuyeron a este desequilibrio mediante prácticas irresponsables”.

Además, Ecologistas en Acción destaca que la ausencia del lobo ibérico, su depredador natural, ha agravado el problema. La transformación del paisaje andaluz —de espacios ganaderos a cotos de caza cerrados— favoreció la desaparición del lobo, que cumplía una función esencial en el equilibrio ecológico. En las pocas regiones donde este depredador se mantiene, no se registran este tipo de conflictos y la prevalencia de enfermedades como la tuberculosis es mucho menor.

Como medida a medio plazo, la reintroducción controlada del lobo en zonas adecuadas de Andalucía se plantea como una herramienta eficaz para el control natural del jabalí. Esta propuesta, acompañada de medidas de coexistencia con la ganadería extensiva, podría beneficiar tanto al medio ambiente como al sector agrícola y ganadero, especialmente a la ganadería extensiva.

Por último, Ecologistas propone la realización de capturas en vivo, especialmente de ejemplares híbridos, para analizar su genética y, en su caso, regular la presencia de ejemplares con las características propias del jabalí silvestre autóctono.

Vuelve a denunciar ahora en catalán por incumplimiento de normativa urbanística por las obras del Parque Manuel Ferrand

Dado que el Ayuntamiento de Sevilla no ha contestado la anterior denuncia, y tras constatar el interés e importancia, bien merecida, que el alcalde de Sevilla atribuye al catalán, Ecologistas en Acción ha decidido dirigirse a él en este idioma, esperando que así se entere del escrito que hemos registrado y que el Ayuntamiento responda y actúe como es su obligación.

La organización ecologista considera que estas obras son manifiestamente ilegales.

Ecologistas en Acción ha vuelto a presentar ante el Ayuntamiento de Sevilla una denuncia por incumplimiento de la normativa urbanística por las obras que la promotora Prime River Project SLU está realizando en el Parque Manuel Ferrand de Sevilla. Estas obras se están ejecutando en la actualidad con ritmo acelerado, en un enclave que la actual planificación urbanística cataloga como zona verde, y que están significando la transformación de dicha zona verde en aparcamientos en superficie, previa tala (ya ejecutada) de ejemplares arbóreos de gran porte.

Esta Asociación ya presentó esta denuncia el pasado 18 de marzo, sin haber recibido ninguna respuesta y sin que la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento haya realizado ninguna acción para constatar las ilegalidades denunciadas y, llegado el caso, paralizar las obras.

Este silencio y desinterés por parte del Ayuntamiento está siendo la tónica general. Así, diversas asociaciones vecinales y la familia del escritor Manuel Ferrand han mostrado su rechazo a esta «barbaridad urbanística», por el impacto que tendría en la habitabilidad y calidad de vida del barrio de Los Remedios, barrio que se caracteriza por una fuerte carencia de equipamientos públicos. A pesar de los requerimientos realizados por la ciudadanía, el Ayuntamiento ha dado la callada por respuesta, evitando reunirse con las entidades vecinales.

Ante esta falta de respuesta del Consistorio, Ecologistas en Acción ha decidido volver a enviar la denuncia, incluyendo una copia en la bella lengua de Josep Pla esperando que a <Josep Lluís Sanz>, cuyo conocimiento del catalán no ha dudado en exhibir públicamente, le resulte más interesante el escrito, se lo lea, y paralice las obras ilegales en vez de seguir haciendo dejación de funciones.

Efectivamente, esta Asociación ambientalista ha señalado en su denuncia que el artículo 2.2.9 de PGOU establece que «la adaptación o reajuste del señalamiento de alineaciones y rasantes, no podrán reducir las superficies destinadas a zonas verdes». Además, el artículo 94.2.b del Reglamento General de la Ley 7/2021 establece que las obras de adecuación no pueden derivar en «la reducción de la superficie o el menoscabo de la funcionalidad de la red de espacios libres y zonas verdes».
Basándose en esta legislación, la asociación ecologista considera que no puede disminuirse una zona verde mutando parte de su superficie en aparcamiento y que, por tanto, la obra debe paralizarse inmediatamente.

Esta situación se ha producido sin la debida información a la ciudadanía, ya que en el convenio firmado entre el Ayuntamiento de Sevilla y la promotora Prime River Project SLU se recogía que el Parque se preservaría en su totalidad. Además, La SEPARATA URBANIZACIÓN EXTERIOR del proyecto «Obras de adecuación del área urbana vinculada con la antigua fábrica de tabacos de Sevilla», en el anexo 4 del mismo, se declara que se respetarán íntegramente los usos de Zonas Verdes establecidos en el planeamiento vigente. Ecologistas en Acción entiende que esta eliminación de arbolado y de zona verde se está realizando sin que ningún proyecto aprobado lo sustente.

Por todo ello, ha solicitado en su denuncia bilingüe que el Ayuntamiento inspeccione las obras y ordene su paralización inmediata, salvaguardando la integridad de la zona verde actual. Además, se solicita que se impongan, de ser el caso, las sanciones que fueran pertinentes y que se eleve el expediente al Ministerio Fiscal por la posible concurrencia de un delito contra la ordenación del territorio.

Ecologistas en Acción considera que el Ayuntamiento de Sevilla tendría que haber intervenido de oficio, sin esperar ninguna denuncia ciudadana, para preservar este espacio. De nuevo, con esta inactividad negligente, parece que el actual gobierno municipal está más preocupado en proteger los intereses económicos de promotores privados que los de los vecinos y vecinas de la ciudad. La entidad ecologista exige que se les escuche, no se les ningunee y se reúna con ellos. En este sentido, Ecologistas en Acción seguirá apoyando las movilizaciones de las entidades vecinales del barrio de Los Remedios en defensa de sus escasas zonas verdes y equipamientos.

La Ordenanza de Veladores: Una Regresión Ambiental que ignora los Derechos Fundamentales y perjudica la salud de la ciudadanía

El pasado 11 de marzo, en declaraciones a la prensa, el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, manifestó que la futura Ordenanza de Veladores tiene como objetivo principal “buscar el equilibrio entre el vecindario y la Asociación de Hostelería” y que será cuando se logre ese balance cuando se presentará ante el pleno. Sin embargo, dicha ordenanza ha sido objeto de críticas debido a su contraposición con los principios fundamentales del derecho medioambiental, como la no regresión y la cautela.

Desde hace años, las Ordenanzas de Veladores han ignorado los efectos negativos que el ruido generado por estas estructuras tiene en los residentes cercanos. Problemas como insomnio, ansiedad, alteraciones hormonales, trastornos gástricos e incluso daños en la salud de menores y personas enfermas han sido denunciados sin que las autoridades locales tomen medidas eficaces para mitigar estos efectos. El Defensor del Pueblo Andaluz ha señalado de manera reiterada los incumplimientos normativos por parte del Ayuntamiento, viéndose el vecindario obligado a recurrir a medidas costosas, como la contratación de juristas y la realización de mediciones acústicas.

En cuanto a la legalidad, los veladores, como emisores acústicos, deben cumplir con los límites de emisiones establecidos por la Ley 37/2003 del Ruido, que establece 55 decibelios durante el día y 45 decibelios por la noche.

Sin embargo, estudios han demostrado que los veladores superan estos límites. El Ayuntamiento así mismo tiene la obligación de tomar las medidas para que en las viviendas no haya inmisiones en dormitorios superiores a 30 dBA en horario diurno y 25 en horario nocturno. El ruido es energía, el decibelio se mide por una progresión logarítmica, cada vez que el ruido aumenta en 3 dB, se duplica la intensidad del mismo. Tradicionalmente, el reglamento de contaminación acústica de Andalucía indicaba que una subida en 6 dB con respecto a los límites permitido era falta muy grave que producía daño en la salud. Los afectados reciben en sus viviendas de nuevo un ruido que supera incluso miles de veces los límites permitidos.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ya se pronunció en los casos López Ostra y Pilar Moreno, señalando que la contaminación acústica vulnera el derecho a la intimidad en el hogar, tal como se establece en el artículo 18 de la Constitución Española. La normativa vigente también obliga a los poderes públicos a proteger a la ciudadanía de la contaminación acústica, tal como estipula el artículo 201 del Estatuto de Andalucía y el artículo 103 de la Constitución.

En este contexto, grupos como Ecologistas en Acción, presentes en diversos territorios, han venido desempeñando un trabajo significativo en defensa de la salud pública y el principio de precaución ante los efectos de la contaminación acústica. Estas organizaciones han trabajado de la mano con los vecindarios para denunciar los efectos del ruido proveniente de fuentes diversas, como el tráfico vehicular, el ruido de los aviones, las obras de construcción y las actividades de ocio, incluyendo los veladores y el uso de petardos. Las propuestas de Ecologistas en Acción en los diferentes ayuntamientos abogan por una gestión más rigurosa de las fuentes de ruido y una mayor protección para la ciudadanía frente a sus impactos, enfatizando la necesidad de adoptar políticas públicas que consideren la salud como un bien prioritario y no solo los intereses comerciales.

El alcalde Sanz ha afirmado que la Ordenanza busca equilibrar los intereses del sector hostelero y los derechos del vecindario. Sin embargo, los derechos no deben ser objeto de equilibrio, sino de protección. La ley debe garantizar la prevalencia de los derechos fundamentales frente a los intereses particulares. El derecho a la libre empresa, aunque legítimo, no puede vulnerar derechos fundamentales como el derecho a la salud, la intimidad del hogar y un medio ambiente adecuado.

Desde el punto de vista legal, la Ordenanza contraviene varios artículos de la Constitución Española y del Estatuto de Andalucía, así como la Ley 37/2003 sobre Ruido.

Además, se ha observado que la ordenanza favorece a un sector empresarial específico, mientras que desatiende las necesidades y los derechos de los vecinos. En este sentido, el principio de “quien contamina paga” se convierte en una falacia, ya que es el vecindario los que sufren las consecuencias del ruido, no el sector hostelero.

La Asociación de Hostelería de Sevilla ha planteado que la aplicación de la distancia mínima de 1,80 metros podría resultar en la desaparición de un 40% de los veladores actuales. Sin embargo, la normativa de accesibilidad ya está siendo incumplida por un gran número de veladores ilegales. Ante la desproporcionada cantidad de veladores, el Ayuntamiento ha intentado implementar sistemas de control que resultan inviables, ya que la policía y los inspectores municipales son insuficientes para abordar el problema.

Para más sorpresa, la Gerencia de Urbanismo ha sugerido que, en caso de que no haya espacio suficiente para los veladores en una acera, estos podrían colocarse en la acera opuesta, lo que generaría evidentemente conflictos con las normativas de seguridad vial y de prevención de riesgos laborales. Esta propuesta pone en riesgo no solo los derechos del vecindario, sino también su seguridad y salud.

Por ello, diversas plataformas vecinales y organizaciones, como Ecologistas en Acción, han solicitado la apertura de un nuevo trámite de información pública para que los vecinos y vecinas puedan presentar alegaciones. También consideran imprescindible que el alcalde se reúna con las asociaciones vecinales, tal como lo ha hecho con el sector hostelero.

Una ordenanza que respete los derechos fundamentales debería empezar por tomar medidas efectivas para reducir la contaminación acústica. Entre estas medidas se encuentran la erradicación de los veladores en zonas saturadas, la prohibición de veladores con más de una mesa en zonas residenciales, la prohibición de veladores en la acera opuesta a las viviendas, el cumplimiento de la distancia mínima de 1,80 metros de las fachadas de las viviendas, y la exigencia de licencias con el permiso expreso de la comunidad de propietarios afectada, entre otras. Solo así se podría lograr un verdadero equilibrio entre los intereses económicos y los derechos de la ciudadanía.

En resumen, la Ordenanza de Veladores propuesta por el Ayuntamiento de Sevilla no solo infringe leyes fundamentales de protección ambiental y de salud pública, sino que también pone en peligro los derechos más básicos. Es necesario que se revisen las políticas actuales y se garantice una verdadera protección para las personas que viven en los barrios como indican las ya citadas leyes y el Real Decreto Legislativo 7/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Suelo y Rehabilitación Urbana que el borrador de ordenanza lanzado desde el Ayuntamiento infringiría en caso de llevarse a cabo pues como cita en su Artículo 5 «Derechos del ciudadano»:

Todos los ciudadanos tienen derecho a:

a) Disfrutar de una vivienda digna, adecuada y accesible, concebida con arreglo al principio de diseño para todas las personas, que constituya su domicilio libre de ruido u otras inmisiones contaminantes de cualquier tipo que superen los límites máximos admitidos por la legislación aplicable y en un medio ambiente y un paisaje adecuados.