La Plataforma SAVE! celebra que la Junta de Andalucía ordene retrotraer el procedimiento ambiental al trámite de información pública y reclama garantías para proteger los humedales y conservar los servicios ambientales que ofrecen las zonas inundables de Sevilla Este. “Urbanizar sobre zonas inundables tiene riesgos” advierten.
La Plataforma Salvemos el Anillo Verde y Azul del Este (SAVE!) valora positivamente la resolución de la Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente en Sevilla que obliga a retrotraer al trámite de información pública a la evaluación ambiental de la primera fase de la urbanización de Santa Bárbara (SUO-DE-01), que afecta directamente a las Lagunas de “El Sapo”.
La resolución llega después de que, el pasado mes de julio, siete asociaciones vecinales, colectivos y organizaciones de utilidad pública se personaron en el trámite de audiencia contra la resolución ambiental provisional del proyecto. Estas entidades advertían de importantes carencias en la evaluación ambiental, la ausencia de un estudio de inundabilidad adecuado para la urbanización y la insuficiente evaluación de los impactos sobre los hábitats y las especies protegidas presentes en la zona.
Para SAVE!, la decisión de la Junta supone un reconocimiento de la necesidad de garantizar el derecho a la participación pública y el acceso a la información que, hasta el momento, no se ha materializado. La incorporación de nueva documentación por parte de la promotora inmobiliaria Ágora obliga a volver a abrir el procedimiento de información pública, un trámite que, según la Plataforma SAVE!, se ha estado evitando. Según el artículo 38 de la Ley 21/2013 de Evaluación Ambiental, cuando las modificaciones introducidas pueden ocasionar efectos ambientales significativos distintos de los inicialmente previstos es necesaria la publicación de dichas modificaciones y disponer del preceptivo trámite de información pública.
La Plataforma reclama que esta nueva fase permita conocer íntegramente los estudios y documentos que sustentan el proyecto, así como examinar sus consecuencias reales sobre el territorio. La apertura de este trámite no supone, sin embargo, que el proyecto haya sido definitivamente descartado, ni que sus impactos estén resueltos.
Tres mil viviendas sobre el humedal de El Sapo
El desarrollo urbanístico de Santa Bárbara contempla la transformación de terrenos agrícolas para construir miles de viviendas y nuevas infraestructuras viarias en Sevilla Este. Parte de esta actuación se proyecta sobre antiguos cauces fluviales, zonas inundables y el entorno de las Lagunas de El Sapo, un espacio de interés ecológico que alberga hábitats de reproducción de anfibios protegidos y endemismos acuáticos de gran valor.
El Servicio de Gestión del Medio Natural había requerido un estudio de impacto ambiental que abarcara no solo la superficie directamente afectada por la urbanización, sino también su entorno próximo, hasta el futuro Anillo Verde y Azul Metropolitano, con un diámetro mínimo de dos kilómetros. Según denuncia SAVE!, los estudios presentados por la promotora no reflejan adecuadamente el valor ambiental, ni las conexiones ecológicas e hidrológicas con su entorno.
El Servicio de Gestión del Medio Natural exigió un inventario ambiental exhaustivo, algo que, hasta el momento, no se ha hecho. Este Servicio considera imprescindible una evaluación basada en un inventario riguroso de la biodiversidad, realizado por personal solvente con experiencia, y un seguimiento suficiente para conocer los ciclos biológicos de las especies presentes. Sin esta información, advierte la plataforma, resulta imposible valorar correctamente las afecciones y determinar si las medidas preventivas y correctoras propuestas son realmente eficaces.
Entre las especies afectadas destaca Triops baeticus, un crustáceo acuático endémico de la península ibérica vinculado a hábitats temporales de agua dulce. La conservación de estos ecosistemas resulta fundamental para mantener la biodiversidad y los procesos ecológicos que dependen de las lagunas estacionales.
Urbanizar sobre zonas inundables aumenta los riesgos
SAVE! insiste en que la evaluación ambiental debe abordar de manera rigurosa la presencia de los dos arroyos, sus zonas de servidumbre y dominio público hidráulico, así como las áreas inundables asociadas. La Plataforma reclama un estudio de inundabilidad que permita determinar los riesgos de la actuación, en consonancia con la normativa de aguas y los criterios de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.
La impermeabilización del suelo, los movimientos de tierras y la alteración de los cauces pueden reducir la capacidad natural del territorio para retener y laminar el agua de lluvia, agravando los efectos de episodios de precipitaciones intensas. En una zona donde se han registrado inundaciones en los últimos años, SAVE! considera que estos riesgos deben evaluarse antes de adoptar cualquier decisión definitiva sobre la urbanización.
La Plataforma recuerda que elevar las cotas del terreno no sustituye a un análisis integral de la dinámica del agua, ni garantiza la seguridad de las viviendas, calles y actividades situadas en el entorno. Por ello, reclama que se tengan en cuenta tanto los efectos directos de la urbanización como los impactos acumulativos derivados de la transformación del conjunto de Sevilla Este.
Los accesos viarios también amenazan a los espacios verdes
El proyecto contempla dos carreteras de acceso cuya incidencia ambiental preocupa especialmente a la Plataforma. Uno de los trazados atraviesa el parque urbano de Torreblanca, mientras que el otro prevé una rotonda de acceso sobre la laguna de El Sapo.
SAVE! advierte: “estas infraestructuras van a fragmentar los espacios verdes, alterar los hábitats y afectar a las zonas donde se reproducen especies protegidas”. También cuestiona que las medidas compensatorias previstas, centradas en actuaciones como la plantación de árboles, puedan contrarrestar la pérdida de hábitats pues, según los científicos, los movimientos de tierras provocará la transformación física del terreno afectando a las comunidades biológicas asociadas al suelo.
La Plataforma defiende que la conservación de las Lagunas del Sapo no puede abordarse como una cuestión aislada, sino como parte de una red de espacios naturales, cauces y zonas verdes que contribuyen a la biodiversidad, la adaptación al cambio climático y la reducción de los riesgos de inundación en la ciudad. La fragmentación de los mismos impediría la continuidad del Anillo Verde y Azul por el Este.
SAVE! reclama una evaluación ambiental completa y transparente
La Plataforma Salvemos el Anillo Verde y Azul del Este considera que la resolución de la Junta abre una oportunidad para corregir las deficiencias denunciadas y garantizar que la decisión sobre Santa Bárbara se adopte con toda la información ambiental necesaria y con participación efectiva de las entidades y personas interesadas.
Por ello, reclama que la nueva información pública incluya la documentación ambiental completa; que se evalúen adecuadamente los riesgos de inundación, los cauces y las zonas de dominio público hidráulico; que se estudien los impactos sobre la biodiversidad durante todo su ciclo biológico; y que se analicen las consecuencias conjuntas de la urbanización y sus infraestructuras viarias sobre el resto del barrio y el Anillo Verde y Azul Metropolitano.
SAVE! sostiene que la planificación urbanística debe priorizar la salud ambiental, la protección de los humedales y la presencia de suelos permeables frente a actuaciones que puedan comprometer estos valores y aumentar la vulnerabilidad de la población ante fenómenos climáticos extremos, como inundaciones.
La Plataforma continuará defendiendo las Lagunas del Sapo y el Anillo Verde y Azul del Este para que la conservación del patrimonio natural forme parte de una planificación urbana compatible con la seguridad, la salud y el interés general.